- La culpa no es de él. Nadie tiene la culpa. En todo caso la culpa es mía por no aceptar las cosas como son, como sabía que iban a ser. Estaba claro que podíamos estar juntos un tiempo pero no había futuro.
-¿Por la edad?
- Porque estuvimos solos mucho tiempo y nos gusta hacer lo que nos da la gana sin que nadie nos controle. Estuvo todo claro desde el principio. No hubo trampas. Hubo una imbécil que bajó la guardia y se enamoró.
Ahí se me fue todo a la mierda: la libertad, la independencia, la edad, todo. La chica perdió la cabeza por el muchacho, pero él no.
- Él es un tipo muy cerrado, muy encerrado. Si te quiere no te lo va a decir nunca. Nunca te va a decir que te necesita, ni a vos ni a nadie.
-Si no lo dice es porque no lo siente, o porque lo que siente no es tan fuerte y lo puede controlar. ¡Ah! pero basta no quiero hablar más de esto porque se acabó. A joderse un tiempo y a empezar de nuevo. Poco tiempo, porque cuando quiero puedo ser muy puta.
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